Mi inicio en la brujería

A mucha gente le llama la atención el mundo de la brujería y la espiritualidad, pero no saben como empezar.
Si es tu caso, quédate.
En esta publicación te voy a explicar como fueron mis inicios, las cagadas que tuve y todo el proceso hasta llegar donde estoy.
De pequeña siempre me ha apasionado la naturaleza, los animales, el universo (sobre todo, ya que como seguramente sabréis, esta muy ligado a esta práctica) y todos los misterios del mundo que nos rodea. De pequeña obviamente no lo iba a asociar con la brujería, ya que no provengo de ningún linaje, ni mi familia me habló en aquel entonces de esto. Pero conforme fueron pasando los años, aparte, fue interesándome el mundo mineral, otro plus a tener en cuenta si quieres adentrarte en este mundo. Buscaba gente con quien compartir esta afición, pero no encontraba a nadie. Así que fui investigando poco a poco, por libre, hasta que apareció en mi vida un libro de mitología Griega. Empecé a leerlo y empezó a interesarme el mundo del Olimpo y sus Dioses. Fue entonces cuando buscando información me empecé a encontrar con libros y videos de brujería.
Veía que tenía mucha relación con las plantas, con las naturaleza… con los minerales! Y ahí me quedé. Ahí supe que era mi camino y mi forma de vivir.
En el proceso fui encontrándome con supuestas brujas que a día de hoy lo recuerdo y pienso… madre mía, menos mal que no le hice caso. Fui comprándome libros y por ende, material esotérico y…. Ahí vino mi primer altar. Un altar dedicado a las Deidades Griegas. En concreto a dos. Me monté un altar precioso, con fotos y ofrendas a mis dos Deidades, pero no me sentía cómoda rezándoles y trabajando con ellos. Además, estaba en mis comienzos y solo veía videos de personas que decían que para trabajar con una Deidad, primero tienes que ser “elegido”. Y no es así.
Más adelante os lo explicaré con detalle. Lo que me hizo dudar mucho acerca de mi práctica, ya que no no sentía esa “llamada” por ninguna parte.
Después de esa época de querer trabajar con Deidades, empecé a interesarme por la brujería verde y aunque me sentía mucho más cómoda, tampoco terminaba de encajar ya que notaba que en mi práctica me faltaba algo.
Así pasé por varias ramas de la brujería hasta que llegué a la mía, a la que me hace sentir llena, la brujería ecléctica.
Más adelante os explicaré con mucho más detalle los tipos de magia y brujería que existen a día de hoy, sus creencias así como su práctica
Pero bueno, vamos a seguir con mi camino hacia lo que soy ahora.
En cuanto tuve mi práctica en orden, empecé a estudiar Tarot. Siempre me ha apasionado ese mundo y la magia que transmite cada carta y tirada, siempre que el o la Tarotista lo haga bien.
Mi paso por la academia fue mágico. Los y las profesoras fueron un encanto y me ayudaron en todo mi aprendizaje pero……
Eso, señores y señoras…. Es de otro mundo! Es una fantasía cuando empiezas, todo bien, perfecto, una carta aprendida, otra y otra y otra. ¡Que fáciles son los arcanos mayores! Ay si! Pero cuando empiezas con los arcanos menores eso ya…. Es un caos! O por lo menos para mi lo fue. Me costó muchísimo aprenderlos. Bueno, aprenderlos en si no, lo que cuesta realmente es interpretarlos, ya que te basas puramente en lo que has aprendido, literalmente. Y no es así. Tu aprendizaje es la base para empezar, pero quien realmente tiene el poder de la intuición y conoce sus cartas, eres solamente tú. Y eso lo aprendí con muchísima práctica y muchísimas cagadas. Me leía el Tarot cada día, error. Se lo leía a mi pareja, a mi madre, a mi hermana, incluso a amigos míos y no daba ni una!. Hasta que alguien me dijo.. no, así no funciona, así no llegarás nunca a ser una buena Tarotista. Y que razón tenía! Consagré mis cartas y medité en cada tirada pidiendo que tuviera una lectura acertada y fluida. Y así fui consiguiéndolo, poco a poco. Sin prisa pero sin pausa.
Más allá del Tarot, también uso mucho el péndulo, aunque hay muchos mas métodos de adivinación, como los posos del te, la lectura del aceite, la lectura de manos…pero eso ya lo profundizaremos un poco más adelante.
Como veis, no es un camino de rosas. No es fácil. Hay que tener constancia y perseverancia. Tiene que nacer de ti y aprender. constantemente aprender, leer, buscar información de fuentes fiables. Libros históricos, de antropología. La historia de la brujería es muy interesante. Y aprender es un camino que nadie puede hacer por ti.
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